DIÓXIDO DE TITANIO CON UN SUPER TRUCO - Sweetit Academy escuela de repostería y pastelería online

DIÓXIDO DE TITANIO CON UN SUPER TRUCO

DIÓXIDO DE TITANIO

DIÓXIDO DE TITANIO

COLORANTE BLANCO IMPRESCINDIBLE EN LA ALIMENTACIÓN

¿Qué es el dióxido de titanio?

El dióxido de titanio es un polvo fino y blanco usado como colorante blanco en industrias alimentarias y no alimentarias.
Nos vamos a centrar, por supuesto, en lo que más nos ocupa, que es la industria alimentaria donde es conocido como colorante E171
Esta sustancia natural se extrae del óxido de titanio, el noveno elemento más abundante en la tierra, y el dióxido de titanio es su forma purificada
La industria alimentaria, utiliza el dióxido de titanio para dar un aspecto más brillante y atractivo a la comida.

¿En qué alimentos podemos encontrar el dióxido de titanio?

Los fabricantes llevan más de cincuenta años utilizando el E171 para dar un aspecto más estético y atrayente a los alimentos.
Les da una blancura y opacidad espectaculares a helados, cremas, chocolates, glaseados, merengues…y hace que el producto final sea más irresistible.

DIOXIDO-DE-TITANiO-donuts-glaseado-cobertura

El dióxido de titanio como colorante alimentario

Hay muchas marcas en el mundo de la repostería y pastelería que comercializan sus colorantes blancos o blanqueadores.
Normalmente, estos blanqueadores los hacen con dióxido de titanio E171, glicerina y agua. Esta fórmula es para que sea disoluble en tus elaboraciones
Pero, ¿si te decimos que te puedes hacer tu propio blanqueador? Pues sí, pero vamos a ir por partes
Por supuesto, no queremos decir que no los tengas que comprar ya que muchas veces nos interesa más la facilidad de tener un producto listo para usar y ahorrarnos tiempo.
Habrá elaboraciones en las que podrás darles color directamente con el polvo sin problema, como por ejemplo a fondant, cremas…pero a otras, como puede ser el caso de isomalt, necesitas diluirlo para poder utilizarlo líquido. Recuerda que como cualquier aditivo alimentario debes seguir las instrucciones de uso y respetar las cantidades máximas recomendadas.
El dióxido de titanio no es un polvo soluble, así que tenemos que darle una ayudita para que sea más fácil su uso.
Lo puedes diluir en agua, sí, pero se te quedarán grumitos. Si decides hacerlo así, nuestro consejo es que, a la hora de añadirlo para dar color, lo cueles con un colador para que esos grumos no te estropeen la materia a la que se lo estás añadiendo. Esto es totalmente imprescindible si le quieres dar color al isomalt.

¡Ahí va nuestro super truco!

Diluye el dióxido de titanio en alcohol alimentario blanco tipo vodka, ginebra o ron. Se va a disolver perfecto, sin nada de grumos.

¡Ahí va un consejo!

En un bote, añade cantidad de dióxido de titanio y cúbrelo de alcohol.
Remueve bien hasta que veas que se ha disuelto completamente y deja el bote abierto hasta el día siguiente.
Eso hará que el alcohol se evapore y tú te habrás creado tu propio colorante blanco para utilizar siempre que necesites.
¿Sabes que así es cómo lo hace nuestra profe Mayte para teñir el isomalt?

¡Ah… una cosa más 

Si quieres usarlo en una buttercream o con chocolate, disuélvelo en un poco de aceite de coco o aceite vegetal neutro formando una pasta. Te sorprenderá el resultado!

¿Qué te ha parecido la información?
¿Sueles utilizar el dióxido de titanio puro? Si utilizas nuestro super truco ¡cuéntanos tu experiencia!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

PROBAR AHORA
Don`t copy text!
Comparte con un amigo